lunes, 29 de junio de 2009

Mi pasión

 

 Secre

Dicen por ahí, que no podemos y que no debemos ser apasionados. No tengo idea de quién lo dijo, ni de cuándo lo dijo, pero sí sé que ese desconocido se volvió famoso y célebre con su frase. Con seguridad no era hincha de ningún equipo del fútbol ya que hoy en día, superando ampliamente a los enamorados, son los seres más apasionados del mundo. Bueno… si es que a esos se les puede llamar seres. Hablo de los hinchas, no de los enamorados, por supuesto.

Debo reconocer públicamente que soy un apasionado de cuerpo entero, de alma y sombrero, ciento por ciento apasionado. Y es que la pasión la llevo en la sangre, en los bolsillos y hasta en el celular. ¿Cómo poder explicarlo? Otro renombrado e inolvidable pensador –cuyo nombre se me escapa de la memoria- dijo alguna vez que “Las pasiones son buenas, siempre que eres dueño de ellas, son malas cuando nos esclavizan...”, pero no puedo estar de acuerdo con esa teoría, porque yo soy feliz siendo esclavo de mi pasión. Vivo por ella y soy feliz, que es la final lo que importa ¿cierto?

Se dice por ahí que la pasión es un sufrimiento. ¡Caramba, pero qué bello sufrimiento! Digo yo, ser así me presenta un motivo para vivir, para levantarme cada mañana (y a veces todo lo contrario) y si me marca un norte -sirve de brújula- mejor aun. ¿Por qué generalmente se relaciona con algo malo? Porque, seguramente, se nos viene a la cabeza al escuchar esa palabra la Pasión de Cristo. Pero no siempre es dolor, porque un apasionado por los deportes disfruta con ella. Otro, por los viajes, se considera el más afortunado del mundo. Otro tras las rejas, llega asentirse el más aprisionado que los demás… ¡ah, no! este no.

El amante apasionado, el bebedor apasionado, el músico apasionado ¿qué tienen de malo? Si hasta se habla de Shakespeare apasionado, entonces Farenas puede ser, estar y vivir apasionado, al fin y al cabo él era escritor y yo pretendo serlo. Mi pasión es más concreta, más real, es mi compañera, es mi apoyo, mi motor, es mi amiga. Me desvela, me mima, me arrulla, me enoja, me alegra. me cuida. Es única, es especial, es maravillosa. Reconozco abiertamente, sin vergüenza y con mucho orgullo, que me volví un apasionado.

La pasión es un sentimiento, una emoción, un afición, un deseo, una novela, una pintura, una escultura, una obsesión, si se le quiere llamar así o si no se le quiere llamar así también puede ser una locura, aunque pensándolo bien, la locura sería más bien no querer llamarla. Al final, es simplemente una canción. Una canción simple que dice hasta dónde se es capaz de llegar al ser atrapado por la más hermosa de las pasiones: la Secre y mi amor por ella.

Bendiciones

jomonk2

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miércoles, 24 de junio de 2009

El médico Matta

¡Lo que me faltaba! Voy al médico y el doctor después de hacerme quitar la sotana, respirar profundo (en el mejor sentido de la palabra), tomarme la temperatura y la tensión arterial, me dice con voz suave pero contundente: “Farenas, necesito que te hagas una ecografía urgente, ve a este lugar que te escribo acá y dile a la secretaria que es paciente mía, que te de una cita lo antes posible”. Mi piel se erizó de pies a cabeza con el anuncio. No sabía si llorar o reír. Mis sentimientos se encontraban cono en una salida del subterráneo en hora pico.

doctor

Y es que toda mi vida le he tenido alergia a esos señores de bata blanca cuya lista es algo extensa porque se incluyen médicos, dentistas, carniceros, vendedores de helado, chefs, pintores, peluqueros, etc., etc. No los visito aunque me ofrezcan almuerzo gratis y procuro mantener mi buena salud muy a mi manera con: una buena dieta (con los precios actuales de la carne y de las verduras, estamos en dieta permanente), no comer mucho entre comidas (obvio), hacer ejercicio regularmente (tan sólo regularmente porque no he podido hacerlo a la perfección nunca), no abusar del café (por lo que me limito a mis 20 tazas diarias), dormir las 4 horas diarias que indica el manual de la parroquia (dormir profundamente en cualquier parte y en cualquier lugar hasta completar las 4 horas exigidas), poco cigarrillo (obedezco al pie de la letra, ya que sólo me fumo uno a la vez, lo que considero poco pero entiendo que debo cuidarme la salud). De esta manera, he evitado a los doctores toda mi vida.

Tampoco tomo droga alguna y utilizo el mejor anestésico conocido: el poder de la mente. Es efectivo, gratuito y no tiene contraindicaciones conocidas. Si me duele la cabeza por ejemplo, tan sólo debo concentrarme en la Gota que me ataca la pierna derecha, de esa manera me olvido enseguida de la cabeza y dejo de sentir ese dolor. Para combatir el dolor de gota, pienso en esa úlcera que me retuerce el cuerpo en cada picada y como por arte de magia, desaparece el dolor de mi pierna. Y así sucesivamente. Al final, no visito doctores y no tomo medicamentos. No me da gripe sino una vez cada 5 o 6 años y me siento fuerte, sano y vigoroso como un joven que acaba de pasar los cincuenta.

Les decía, que no sabía si saltar de la alegría o llorar por mi suerte cuando me ordenaron esa ecografía. Pensé que era un error, ya que científicamente yo no podía estar embarazado. Primero porque los párrocos no se embarazan y segundo porque siempre me he cuidado. Miré a la Secre buscando una explicación y el doctor al ver nuestra sorpresa, se adelantó a decirnos: “Farenas, doña Secre, esto que tiene el, es una enfermedad que generalmente sólo les da a las mujeres”. Eso ya lo sabíamos, quise decirle con una mueca fea que se dibujó en mi cara. “… aunque también puede presentarse en los hombres, como en este caso” agregó el galeno.

¿Se habrá confundido porque llevo sotana? No lo sé. Pero todo esto parece una comedia y nada más que eso. Si no me creen, les contaré algunos detalles. El médico se llama Matta. Así que cuando llegué a pedir la cita dije: “¿El doctor Matta?”. A pesar de que me respondieron que sí, no corrí sino que me quedé. Es como si yo me llamara Peca y me dijeran ¡el cura Peca! Otro detalle fue cuando hablé con la secretaria para el examen: “Me dijo el doctor Matta que usted me daría una cita urgente”. “¿Quién? ¿quién es él? Su cita urgente será el próximo 25 de julio”. El examen de sangre adicional me lo hicieron a las 4 de la tarde y… ¡en ayunas!. La próxima cita disponible con Matta, para entregarle los resultados de los exámenes es el 28 de agosto. Si seguimos a este paso, el niño nacerá antes de conseguir cita para mis exámenes de toxoplasmosis.

A todo esto y para borrar cualquier posible preocupación de los feligreses de esta parroquia, les aseguro que Farenas no tiene nada malo. Excepto… ciertas manías adquiridas durante el ejercicio de mis funciones, pero que no son clínicamente tratables, como dormir con la ventana abierta, ver televisión mientras duermo, escuchar música en mi celular durante mis paseos callejeros y otras cuantas más que no las cuento por si acaso la Secre no las ha descubierto aun.

Tenemos los resultados a la mano y puedo asegurarles que monocitos, basófilos leucocitos, hemoglobina, hematíes, linfocitos y todas esas cosas están muy bien. No tosen ni se quejan de nada. El dosaje de calcio en la sangre está entre los valores normales y para completar mi dicha, no me pidieron ningún examen de la próstata, que era mi mayor temor porque siempre me ha asustado la posibilidad de que la primera muestra que tome el médico sea mal hecha y tengan que repetir el examen.

Queridos feligreses, me marcho ya que tengo una cita urgente que cumplir el próximo 25 de julio y no quiero llegar tarde.

Bendiciones

jomonk2

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domingo, 21 de junio de 2009

Razones para una barba

Afeitarse


Tengo barba porque es cómoda, me abriga y me da cierto aire de intelectual. Hace que algunos me crean cuando les digo que soy escritor. Si alguno lo duda, pues, saco a relucir mi vieja pipa y automáticamente un aire de importancia y respeto rodea mi cuerpo haciendo retroceder a mis interlocutores hasta el punto de verlos inclinar la cabeza ceremoniosamente como muestra de su inferioridad.

Y es que un escritor no es cualquier cosa. Tampoco lo es cualquier persona. Es un título reservado exclusivamente para… escritores. Todos los demás mortales deben ser sumisos y rendir pleitesía a quien con bufanda al cuello, pelo desordenado (si es escaso y blanco, mejor), pipa y zapatos de gamuza (o gamuzón nada más para aquellos que recién sueñan ostentar el título, como yo) se les cruce por su camino. Sumisión es la orden del día en esos casos y mi misión es la de sonreír poco y decir unas cuantas frases con cierto grado de intelectualidad. Estas frases, es bueno anotarlo, entre más incomprensibles sean, me otorgarán un CI (Coeficiente Intelectual, por sus siglas en español) más alto.

Y tengo barba, también, porque nunca aprendí a afeitarme. El lavamanos de mi casa, donde mi padre silbaba todas las mañanas mientras ejecutaba el difícil ritual de dejar tersa y suaves sus mejillas, se convertía en una especie de quirófano de tercera cuando llegó el momento de ponerle mi cara a la vida. Los primeros días pensé que era porque no sabía silbar, pero rápidamente me di cuenta de que la destreza estaba en otro lugar. Más exactamente en otro país o mejor aún, en otro planeta.

“Primero tienes que humedecer tu piel con agua tibia” me decía mi padre con profunda sabiduría que tan sólo brindan muchos años de experiencia en la materia. “Utiliza una crema de afeitar y no jabón”, era su siguiente consejo. Y ya siendo yo tan sabio como mi padre, iniciaba el corte, textualmente hablando, con su máquina de afeitar. Tenía una cuchilla Gillette con filo en las dos caras, de manera que no solamente me cortaba las mejillas y el cuello sino que, de alguna manera, alcanzaban ¡para cortarme los dedos!

“Recuerda Farenitas”, me decía mi viejo, “tienes que afeitarte en la misma dirección en la que crece el pelo o vas quedarte sin nariz, sin mejillas y sin orejas”. Aunque llegó un poco tarde el aviso, siempre se lo agradecí porque si no fuera por él, hoy tendría una oreja postiza. “Estira la piel con una mano mientras pasas la máquina con la otra” advirtió con paciencia al límite. Este procedimiento me costó mucho trabajo perfeccionarlo ya que estirar a piel y sostener las curitas listas sin que se pegaran en el pelo o en mis pestañas fue bastante complicado.

“Cuando termines, enjuágate la cara con agua fría y aplícate de mi loción aftershave”. Esto ya fue más difícil porque la loción mágica no sólo desprendía las quince curitas de mi piel, sino que además hacía que las heridas ardieran como el demon… como el diab… ¡ardieran mucho!

Con el tiempo, las máquinas de afeitar fueron menos peligrosas y ya no teníamos, aquellos los que nos afeitábamos, que tocar el arma cortante, puesto que en esa época la tecnología nos brindaba unos cartuchos que al pasarlos en la dirección y posición correctas, recargaban la máquina de afeitar con nuevas municiones. Es decir, mis dedos sufrieron menos, aunque mi cara ya dejara ver las cicatrices de mis heroicas batallas mañaneras.

No creo que haga falta contarles que me rendí. Afeitarse no sólo es peligroso sino que las normas que nuestra sociedad nos ha impuesto, han llevado a que rasurarse sea catalogado como deporte de alto riesgo, puesto al ser obligatorio practicarlo en la mañana temprano, recién levantado y con la mente en cualquier otra parte, menos en lo que se está haciendo, es prácticamente un suicidio.

Y para terminar y no hacerles muy largo el sermón, tengo barba porque, precisamente la función de ella, es tapar las doscientas cicatrices que se esconden debajo de ese pelo que hoy me dan cierto aire a bohemio y… ¡a escritor!

Bendiciones

(Escrito dedicado a mi padre en este Día del Padre)

jomonk2

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jueves, 18 de junio de 2009

AH1N1 ¿le suena?

 

¡Caramba! No sé qué hacer, ni qué decir. Tampoco sé a quién quejarme y además, como si fuera poco, tengo que seguir adelante… ¡de algún modo!

ah1n1

Resulta que hace poco tiempo nuestros colegas mexicanos tuvieron que cerrar las puertas de sus parroquias durante varios días, que con seguridad, mis hermanos párrocos sintieron que eran eternos (eternos los días, no los párrocos).

Como buenos humanos que son, porque los párrocos también somos humanos aunque muchos aun se resistan a creerlo, encontraron consuelo al enterarse que además de las parroquias, habían ordenado cerrar escuelas, oficinas y hasta estadios de fútbol.

¿Se imaginan dos semanas sin recibir limosnas? ¡Como para morirse! Y todo por culpa del ya tristemente célebre AH1N1, más conocida como la gripe A, o influenza A. Es que todo el mundo está aterrorizado por esa nueva gripa que proviene de los marranos, según dicen por ahí. Declarada ya una pandemia por la Organización Mundial de la Salud, para el resto de mortales –como usted o como yo- no deja de ser la mejor disculpa inventada en este siglo para evitar ir a las Operas, a las reuniones de padres de familia de los colegios o visitar a las suegras.

El colmo de la paranoia, quedó demostrado cuando hace unos días alguien estornudó en un restaurante colmado de comensales. Un “¡Atchúúú!” se escuchó en el centro de la sala y en lugar de escuchar el acostumbrado “¡Salud!", todos corrimos a la salida gritando “¡Permisoooo!”

Los ladrones llegan a confesarse todos los días quejándose de que con tanta gente usando tapabocas, ellos –los ladrones- no se sienten seguros, porque sufren de persecución al creer que van a atracarlos para robarles lo poco que han podido robar ellos en estos tiempos de crisis. Varios me han asegurado que ya han tenido que ir al sicólogo para un tratamiento urgente.

Pero… ¿es así de terrible como la pintan? O acaso, ¿es simplemente una gripe normal pero desconocida y un poco más fuerte? En mi trabajo, hay varios con ojos vidriosos y estornudando cada 30 segundos, pero siguen yendo a clases. Yo a todos les pregunto si fueron a México la semana pasada, o si tienen algún amigo que haya ido recientemente, o si acaso han visto comiendo tacos a un amigo de los amigos, hasta el cuarto grado de consanguineidad. Y es que no hay que ser alarmistas, pero definitivamente hay que tener cuidado.

Por eso, limitaré la entrada a este blog a todos aquellos de los que sospeche que hayan estornudado a las 4 a.m., a las 9:30 a.m. y a las 3:45 p.m. del mismo día. Perdónenme pero debo cuidar la parroquia y a los feligreses que pacientemente la frecuentan y que generosa –y voluntariamente- depositan su importante limosna.

Si sospechan que tienen la gripe porcina esa, por favor, les ruego, les imploro, vayan a confesarse donde el cura García. Le harían un gran favor a la humanidad.

Bendiciones

jomonk2

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viernes, 5 de junio de 2009

Titulares de prensa II

 

reportero  

Queridos feligreses, este sermón quiere traer nuevos titulares de prensa que hicieron noticia en el mundo… de la parroquia, por sus desatinados aciertos en decir lo que exactamente no querían decir. Y es que el mundo de los periodistas no es fácil, porque están expuestos a que cualquiera lea sus escritos, haciéndolos vulnerables a nuevas ocurrencias descabelladas. Me refiero, por supuesto, a los pobres lectores que caen en sus garras tipográficas.

Ya una vez me había aventurado a tocar este tema, pero lo dediqué egoístamente a los reporteros argentinos exclusivamente. ¡Qué malo soy! La verdad es que, tal y como muchos feligreses me hicieron notar, no hay exclusividad territorial para escribir tonterías. Cualquiera puede hacerlo, hasta el párroco de este confesionario.

Sin más preámbulos, los llevaré por una recopilación de varios meses de las noticias “locas” por sus titulares.

“Censuran juego chino 'online' que premiaba a jugadores con contenido erótico”.

Aunque estoy en contra de la censura, me parece correcto que esta vez lo hayan hecho. Es inconcebible que los jugadores con contenido erótico reciban premios que otros no podremos recibir. Por discriminar apruebo la censura.

“Narcotraficantes desafían a Ejército mexicano decapitando a siete de sus miembros.

Lo primero que me viene a la cabeza es que estos narcotraficantes pronto tendrán la batalla perdida. Si se van a decapitar entre ellos el ejército mexicano no tiene nada que temer ya que simplemente deberán sentarse a esperar a que los malos sigan cortándose la cabeza entre ellos.

“Justicia europea rechaza la demanda para evitar desconectar a una mujer en coma.

Vuelve a surgir el debate sobre el derecho a una muerte digna. La legislación requiere el acuerdo familiar unánime, pero el padre de Alan Pérez, en estado vegetativo desde hace 15 años, se opone”.

Para conseguir que este señor cambie de opinión, la mujer en coma deberá esperar un tiempo indefinido. Por lo menos, hasta que el señor Pérez salga de su estado vegetativo, ¿cierto?

“Abejas africanizadas causan emergencia en el estadio Eduardo Santos de Santa Marta

Ocurrió durante partido entre Unión Magdalena y Barranquilla FC, donde 15 hinchas resultaron picados por los insectos y debieron ser atendidos por la Defensa Civil”.

Pobres abejas, el reportero no dice cuánto tiempo tuvieron que estar hospitalizadas por haber picado a los hinchas.

“Una anciana de 86 años atrapó a un ladrón con su muleta”

Si el ladrón usaba muleta, debió ser mucho más fácil para la valiente anciana capturarlo. ¡Buen trabajo abuela!

“Argentina, a la cabeza en ataques informáticos

Un estudio de Symantec señala que en América Latina es el segundo país donde se originan spam y bot, los ataques maliciosos, después de Brasil. Los EEUU son los primeros”

¡Ups! mis matemáticas fallan terriblemente. El titular dice que Argentina es primera. Al inicio de la nota dice que es Segunda , después de Brasil. Y para rematar, aclara que los Estados Unidos son los primeros. Esto, me lleva a deducir que Argentina es Tercera en realidad y no primera. ¿Me equivoco?

Y para terminar esta recopilación de notas periodísticas, hoy en El Tiempo de Colombia, dicen:

“Cada 4 días se estrella una ambulancia en Bogotá”.

Me pregunto ¿hasta cuándo le permitirán conducir a ese irresponsable chofer?

Amigos feligreses, espero haberles robado al menos una sonrisa. No olviden pasar por la cajita de limosnas que está a la derecha entrando o a la izquierda saliendo.

Bendiciones

 

                   jomonk2

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miércoles, 3 de junio de 2009

Mi charla con el Jefe

 

Esta entrada es una charla personal con el Jefe, una oración y una plegaria, las tres cosas a la vez. No es costumbre mía utilizar este espacio para publicar momentos difíciles en mi vida, pero hoy siento la necesidad de hablar “en voz alta” porque necesito que el Jefe me escuche, me entienda y recapacite.

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Hola Dios. ¿Sabes? Me he quedado pensando en tus orígenes y creo que definitivamente tienes sangre latina o naciste en algún país tercermundista. Lo digo porque a veces me da la impresión de que en materia de justicia creo que se te han ido “quemando las luces”, como decimos en Colombia cuando alguien pierde el horizonte y además, en aquello de “probemos la fortaleza de la fe” de los humanos, creo que a veces exageras también y se te va la mano con algunos. Perdona que hable a “calzón quitao” (también decimos así en Colombia) pero creo que de esa manera –y sin pretender faltarte al respeto- evitamos malos entendidos. Te cuento el caso.

A ver, un muchacho de 17 años, deportista ejemplar, uno de los mejores estudiantes del colegio, buen hijo, buen amigo y mejor persona, que sueña con un futuro basado en esfuerzos y logros propios, y que está preparándose para terminar su colegio seis meses antes para poder ir a un intercambio estudiantil a otro país, aprender otro idioma, conocer otras culturas y diferentes costumbres, de repente se ve sorprendido con una enfermedad que se inició como una leve gripa y que después de un mes de tratamientos varios sigue atacando sin que los doctores puedan asegurar de qué se trata. ¡Caramba, Dios, un mes entero! Sin poder asistir al colegio y con la mente dándole vueltas llenándose de preocupaciones que los nervios impulsan a pensar lo peor.

En el último examen aparecen altísimos los leucocitos lo que enciende las alarmas de los médicos que lo atienden. Podría ser una leucemia aguda, necesitamos realizarle urgentemente exámenes varios para descartarla y exámenes virales para determinar finalmente qué es lo que le está atacando. A la clínica por unos días.

Dime, te parece que es justo que lo sometas a pruebas varias para… ¿confirmar qué? ¿Cuál es el sentido de todo esto? Supongamos que se portó mal y dijo varias groserías y alguna que otra mentirilla por ahí. ¿No sería suficiente con mover el dedo meñique y dañarle el teléfono celular, por ejemplo? Eso con seguridad lo hubiera llamado al orden, sin necesidad de exagerar ¿no crees?

Ahora, como leí en alguna parte (conste que no digo exactamente dónde lo leí porque no quiero que tomes esta charla como si estuviera aprovechando para hacerte mala propaganda) si los errores fueron de otros y simplemente el muchacho es el instrumento utilizado para hacernos ver nuestras fallas… considero, con todo respeto- repito- que ese estilo ya está pasado de moda y hoy, vivimos una época en la que podemos sentarnos a hablar y comunicarnos sin necesidad de amenazas, ni golpes bajos.

Como bien viste ese día, a pesar de la rabia que sentía, no te alcé la voz ni te dije malas palabras. Tampoco amenacé con volverme tibetano, ni con alejarme de la iglesia. No, me senté a conversar contigo, con un tono fuerte pero respetuoso, exponiendo y argumentando claramente mi modo de pensar, buscando que nos entendiéramos sin querer imponer mis ideas ni mis razones. Considero justo reconocer que no me tiraste rayos por mi insolencia y que además, escuchaste mis palabras sin interrumpirme.

Hoy la leucemia aguda está descartada según los doctores, cosa que agradezco desde el fondo de mi corazón. Faltan los resultados definitivos de tantos exámenes, para descartar cualquier otra enfermedad extraña que se te hubiera olvidado recoger y espero que después de esos procedimientos normales, todo aparezca normal y sin problemas para ese muchacho, mi muchacho, de manera que pueda seguir tranquilo con sus sueños, que no son otros que el de ser una mejor persona cada día. En eso, concuerdas –con toda seguridad- que es lo que tú buscas de cada uno de los que pisamos esta tierra ¿cierto?

Hoy las bendiciones, son para mi hijo

 

                      jomonk2 

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lunes, 1 de junio de 2009

Primera evangelización en Rosario

 

Lluvia 1

Este oficio no es fácil. Nunca creí que lo fuera, si digo la verdad. Muchos pensarán que la mayor preocupación que un párroco pueda tener es contar las monedas de la cajita de limosnas y quisiera decirles que nada más lejano de la verdad que esa falsa creencia. Además de eso, también tenemos que cuidar el vino, visitar a los feligreses en sus casas y tener especial cuidado de llegar justo a la hora de la cena, porque no de otra manera nos invitarían espontáneamente a sentarnos con ellos a la mesa. También tenemos que escuchar sus confesiones de toda clase, aunque sólo quisiéramos oír aquellas picantes y con alto grado de chisme, tenemos que soportar aquello de “dije dos mentiras padre”, “miré con envidia al prójimo”, y demás pecados veniales que si nos ponemos la mano en el corazón… ¡a nadie le importan!

Parrilla1

Otras veces tenemos que evangelizar a un grupo compuesto por desconocidos que en algún momento se le ocurrió reunirse en la ciudad donde la parroquia tiene su sede. ¡Justo acá! Y, claro, el cura corre a evangelizarlos porque no de otra manera la piscina podrá, un día, ser realidad. Y eso precisamente fue lo que sucedió este fin de semana en esta tranquila ciudad de Rosario. Que

Trece mujeres sin nada más que hacer ese día dijeron: “reunámonos, conozcámonos, abracémonos, oigámonos y sellemos esta amistad para siempre”. Tan sólo cuatro de ellas viven en la ciudad, las demás iniciaron sus viajes con muchas horas de anticipación para llegar a tiempo, porque los kilómetros que las separaban del punto de encuentro son muchos, tal y como Juli, de Corrientes, puede dar fe pues se preparó para las nueve horas de viaje. Ani, de Córdoba con seis horas, era la siguiente. Las demás con tres horas desde Entre Ríos y otras desde Buenos Aires, las siguieron. Como si fuera un “hoy vamos al súper” todas emprendieron sonrientes la marcha.

Yo, estaba a 15 minutos del punto de encuentro, así que mi traslado no era un problema. Pero el día gris, lluvioso y frío –el más frío del año hasta ahora- y mis ganas de dormir hasta las 6 de la tarde, eran mis peores enemigos para ir a bendecir a ese grupo de desquiciadas, masoquistas y desconocidas personas. Pero mi responsabilidad pudo más. Por experiencia sé que no iban a traerme las limosnas, debía ir yo a recibirlas personalmente.

Así que empezamos por la terminal de transportes. Allí estaban tomando mate y temblando de frío tres mujerotas: Ani, Normis y Ali, que muy lejos de andar despistadas en nuevos pagos, cansadas por el viaje a la madrugada o embotadas por el clima, no me permitieron gastarles una broma de bienvenida ya que estaban en sus cinco sentidos. Por favor tomar atenta nota de que hablo de los sentidos y no dije en sus cabales.

Al rato llegaron Kris y Liz. Madre e hija. ¡Pero qué madre y qué hija, por Dios! bajaron todos los demás pasajeros del bus y ya el cuarteto de Ani, Normis, la Secre y Ali, empezaban a buscar entre los recién llegados a ver si alguna se llamaba Kris. Cuando de repente aparecieron (quizás empujadas por el conductor del bus) descendiendo del colectivo. Abrazos, besos, risas, saludos y… nada de limosnas. Este cura evangelizaba cámara en mano y lejos de los monederos.

De allí al lugar de la cita. Las visitantes dieron rienda suelta a su alegría. El encuentro, más abrazos, más saludos, muchas más risas y el “eres igualita a como te imaginaba” se escuchaba saltar de boca en boca. El cura seguía cámara en mano, tiritando de frío y sin recibir su primer céntimo. Eran las 12 y 30 del día y la piscina parecía más lejos que nunca.

Todos reunidos, además de las ya nombradas, Cris Yo, Liliana, María Susana, San, Sandra, María Inés y Juli. Y… ¡Marcelo! ¡Alabado sea el señor Marcelo! Todos completos. A comer, brindar y seguir brindando.

Ni la dosis de amistad, ni la de vino, ni la del cariño, ni la de vino, ni la de felicidad, ni la de vino se agotaban. Las limosnas habían desaparecido de mi mente y tan sólo medía mi alegría por lo que ofrecían estos ángeles disfrazados de mujeres. Qué encanto de ángeles. Qué manera de hacerle a uno sentir que el cielo está a la vuelta de la esquina y al alcance de todos. Fui a evangelizarlos y terminé evangelizado. Muchas cosas grabadas en el corazón que es donde los verdaderos tesoros se alojan para no olvidarlos, ni perderlos. Fue una experiencia religiosa, diría Enrique Iglesias si las conociera, y por suerte, porque estuve rodeado de ángeles, pudimos vivirla el sábado la Secre y yo, con este hermoso grupo de amigos alados con aureola.

Parrilla23A

Cumple 2009

¿Lo mágico? Que hace un año “tomamos” una foto y soñamos que un día la íbamos a tomar de verdad y hoy, puedo mostrarles las dos fotos: la del 2008 y que nos tomamos el sábado:

cumple08

Cumple 2008

Bendiciones emocionadas y agradecidas

 

                             jomonk2

 

Enlaza al Confesionario †