martes, 19 de octubre de 2010

Homiliada: Los Espejos

espejo

Todos hemos oído de los espejos. Apuesto mi sotana a que todos los han utilizado alguna vez. No tantos hemos roto alguno y no todos hemos tenido 7 años de mala suerte. ¡Unos hemos tenido 9 años de mala suerte!

Sabemos que hay muchos espejos y creemos que los espejos nunca mienten. Tienen esa propiedad de decir la verdad por encima de todo… y por debajo también. Hay espejos que hablan y nos dicen lo que no queremos oír, como el espejo de la reina que atentó contra Blancanieves (la que atentó contra la bella niña fue la Reina, no el espejo). Este práctico elemento se ha utilizado además para enviar señales a través de las distancias cuando los celulares no existían. Los aventureros, encienden fuego con su reflejo ayudados por el calor del sol y… un buen encendedor de gas desechable (el desechable es el encendedor no el gas).

Pero lo que no saben es que hay espejos que dicen... ¡mentiras! Eso dije: mentiras. Y no hablo de esos espejos de circo curvados de tal manera que nos hagan ver más gordos, más altos, más flacos o más bajos. Tampoco hablo de los espejismos famosos que viven en el desierto (los que viven en el desierto son los espejismos, no los famosos). Me refiero a un espejo de apariencia normal, de reflejo normal, como ese que tenemos en la sala de la casa y que camino a la puerta de salida, nos detenemos a enfrentarlo y a mirar si estamos bien peinados, guapos y hasta perfumados, para salir a luchar por la vida.

Ese que está colgado de la pared y que aparentemente dice la verdad, en muchos casos se ha convertido en el más grande mentiroso. Las mentiras provenientes de él, tienen una particularidad que lo descubre inmediatamente ante los ojos de un buen observador. No mienten diciendo “eres el mejor”, “eres el más guapo”, “eres el más inteligente”, sino que, mienten exactamente al contrario: “No eres bueno para eso”, “No lo hagas que no saldrá bien”, “eres un principiante no más”, “ese no es tu oficio”, etc. En pocas palabras, atacan directamente a la autoestima del que se encuentra parado delante del espejo. Eso sí, al que se encuentre detrás del espejo, no le dice nada.

¿Quién de ustedes tiene uno de esos? o ¿Quién de ustedes ha escuchado a su espejo decirle algo parecido? A mi me ha pasado varias veces. ¿Cuánta gente en el mundo no hace lo que siente que debe hacer, simplemente porque tuvo la desgracia de poseer un espejo de esos en su casa? ¿Cuántos no piensan hoy “yo hubiera podido hacerlo”? ¿Cuántos abandonaron sus sueños más profundos por levantarse a las 5 de la mañana?

La solución no es ir rompiendo espejos a diestra y siniestra, sino que está en cada uno de nosotros. En la forma que queremos vernos y no en lo que un espejo nos dice… además, los espejos no hablan, dejémonos de tonterías. Un viejo dicho dice que “por más que la mona se vista de seda, mona se queda”, que puede interpretarse exactamente en sentido contrario para lo que quiero demostrar, es decir: que si nos vestimos de mona todos los días, seguro podremos subir al árbol. Y eso es lo que queremos hacer: Subir, subir y seguir subiendo, no quedarnos abajo como el gusano de seda. Si al pararnos frente al espejo queremos ver a un arquitecto y el espejo nos muestra a un obrero, luchemos por ser arquitectos sin prestar atención al espejo. ¿Qué sabe él de nuestras aptitudes? Sabe de colores, pero no conoce nuestro corazón. No hay que dejarse engañar por tímidos reflejos que distorsionan la realidad.

Esta entrada está dedicada a un amigo

que se miraba en un espejo mentiroso

y que, como yo... le hizo caso alguna vez.

(le hizo caso al espejo, no al amigo)

Bendiciones,

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Nota: Escrito publicado originalmente en la vieja parroquia de Spaces el día 27 de septiembre de 2mil7

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11 comentarios:

  1. ¡Jo! Lo peor no es tener un espejo así en casa. Lo peor es cuando eso nos lo dice la secre, o el superior, o esa persona que vive cadas día con nosotros...Entonces estamos perdidos. Un espejo lo puedes poner cara a la pared. pero si pones a la secre cara a la pared sigue hablando...Un abrazo: Joan Josep (y dale un beso de mi parte a la secre, no se vaya a enfadar)

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  2. Cierto, puñetero espejo de los co... En mi caso como siempre hago lo que me da la gana pues, no me da la gana de escuchar al espejo y sus moñadas!
    Claro que no se si es que lo consigo a base de perseverancia o es que tengo cera en los oidos...
    Mis besos infernales querido Carde!!!

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  3. Antiguamente se creía que los espejos eran mágicos (que nos robaban el alma, etc, etc). Quizás ya no seamos tan supersticiosos, pero aún nos enredamos con eso de creer siempre que lo que el espejo muestra es verdad. Y como bien decís, a veces, nos pueden mentir.
    Beso.

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  4. El de los espejos es un tema que bien merece varios sermones! jejeje...capítulo especial entre ellos es el que corresponde a los espejos de ascensore!...hay algo más deprimente que encontrarse frente a frente con nuestra propia imagen acentuada en sus ángulos y redondeces menos favorables por esas inescrupulosas luces rasantes ubicadas estratégicamente para que luzcamos más espantosos aún???????? si le agregamos que dentro de ese receptáculo cerrado espejado y mal iluminado nos encontramos indefensos, sin la posibilidad de ensayar artimañas para alejarnos un poco, ocultarnos o generar defensas, resulta evidente que un espejo en un ascensor es comparable con una sala de torturas! ajjajajajaa
    Un abrazo.

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  5. Joan Josep jajaja no me imagino a la Secre contra la pared... o sí? hablando y gesticulando mientras yo corro a esconderme para evitar que me alcance!!

    Un abrazo con las bendiciones de siempre pero hoy dobles por el reflejo

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  6. Nieves jejeje mientras no se derrita la cera por aquello de las altas temperaturas que tienes allí en esas latitudes...

    Bendiciones cariñosas

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  7. Marcelita de Buenos Aires, qué bueno verte de nuevo por acá. Gracias por tu visita. Definitivamente estoy de acuerdo contigo: los espejos mienten!! y también nos roban el alma si nos descuidamos, eso creo yo. Podrían hacerlo buaaaaaaaaaaa!!

    Bendiciones de verdad y sin robos

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  8. Neo, jaja cuando estaba subiendo este sermón, recordaba tu escrito de los espejos jaja una pieza buenísima de tu amplio repertorio que además es inolvidable.

    Bendiciones amiga y vecina!!

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  9. Como anillo al dedo! Tengo un espejo de esos y le cuento un secreto, lo domestiqué. Se empeñaba en mostrarme arrugas nuevas!!! Que se habrá creído ese pedazo de vidrio!!!
    Después de unos cuantos sermones y perdón por la impostura pero los civiles también hacemos sermones en casos de urgencia, se ha vuelto complaciente y educado.
    Ahora cuando paso me sonríe y me dice TU PUEDES! y yo trato de creerle, pero,....no serán nuevas mentiras?
    Lo que mas me resulta es cerrar los ojos y verme por dentro, si no me gusto hago una cirugía y arreglo lo que está mal.
    Pero tan mal no me veo en general y me sueño joven y bonita como hace veinte años jaja, es el mejor truco. ¡No mirarse en esas cosas rectangulares!
    Supe que está usted de campaña, y le deseo la mejor de las suertes. Pero tenga cuidado Carde, hay tanta trampa con los humos y hay tantos "humos" usted sabe lo que quiero decir.
    Lo mejor es hacer como mi buen amigo Facundo Cabral cuando canta.."VUELA BAJO, PORQUE ABAJO, ESTÁ LA VERDAD" Por eso yo,...no uso tacos altos.
    Tenga usted un muy buen fin de semana junto a sus feligreses entre los que me cuenta, aunque estaré unos días afuera y no podré concurrir a misa.
    PD: ¡¡¡Y gracias por hacer mis días mas risueños!!!

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  10. Monika, tu siempre tan oportuna. Me hiciste ver de dónde venían esas cosas raras que estaban pasando. Yo que ya iba a buscar exorcistas!! jeje un abrazote amiga, las gracias van también de acá para allá, por supuesto.

    Bendiciones bajitas

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