viernes, 16 de abril de 2010

21 de diciembre de 2012

 

 Profecias

Acomódense, queridos feligreses. Buenos días. ¿Vieron que recientemente, de la mano de los terremotos han regresado a la primera página de los diarios, grandes titulares que aseguran que el fin del mundo está cerca? Como los temblores de tierra han sido más fuertes y más devastadores, de manera directamente proporcional, el día final sigue acercándose más y más… ¡glup!

A diferencia de años anteriores cuando profetas y visionarios gritaban a los cuatro vientos que el fin del mundo era “hoy”, ahora miramos al pasado para encontrar, no tan sólo verdades ocultas entre versos, sino –ahora sí- verdaderos y acertados profetas en todos los lugares del mundo, que sin riesgo de fallar –estos no- nos lo avisan con suficiente tiempo para que no nos tome desprevenidos y que salga algún despistado para decir, llegado el momento: “Así no se vale, no hubo preaviso”. La fecha prevista para el gran suceso es el próximo 21 de diciembre de 2012.

Yo, que desde hace tiempo me declaré en guerra contra el comercio por haber convertido las Navidades, de ser pura inocencia a una época en la que prima el cuánto-me-regalas-tanto-más te-quiero, casi salto de alegría cuando vi en el History Channel, toda la explicación científ… profética del apocalipsis,  que si alguien todavía no cree después de haber visto los programas, es que es un tonto de primera clase. ¿Se imaginan ustedes? Ese año nadie me va a obligar a comprarle un regalo de Navidad, sencillamente porque no habrá Navidad. Y si esto les parece poco, imagínense la dicha que producirá en el 99 por ciento de las familias que arman el pesebre y el árbol, el saber que ese año no tendremos que pasar por el tedioso trabajo de desarmarlos y guardarlos cuidadosamente. ¡Que viva el fin del mundo!

Si lo aseguran también otros canales como el Discovery Channel, el National Geographic, el noticiero de la mañana y las películas de Hollywood, tiene ser verdad. Imposible pasar por alto tantas advertencias juntas, que incluyen videos originales de Nostradamus mientras las escribía, de los mayas estudiando el universo y construyendo calendario del sol y sus pirámides, de los los indios Hopi del suroeste de los Estados Unidos, de pruebas del oráculo chino I-Ching (descifrado al fin por Terance McKenna) y del más creíble de todos: El Web-Bot, que dicho de manera simple, es un programa de computador -como un motor de búsqueda- que entre cruce y cruce de información logra predecir el futuro ¡Cómo no creerles!

Les decía, que los terremotos van en aumento, tanto en ocurrencia como en intensidad, demostrando que no estamos preparados para afrontar semejantes tragedias. Si no me creen, porque este púlpito en lugar de cámaras, hay poca audiencia, les traigo algunos ejemplos que escuché después de los movimientos telúricos en Haití y en Chile.

- “Pasamos la primera noche en vela” le responden los afectados al periodista recién llegado para cubrir el evento. “¿No tenían energía?” fue la siguiente pregunta del señor del micrófono.
- “Señora, ¿por qué se ríe si la destrucción es prácticamente total?” es la pregunta de otro comunicador social a la mujer que no puede ocultar su alegría. “Es que”, contesta ella, “hacía más de diez años que mi marido no me sacaba al parque”.
- El noticiero que lanza su “Última Noticia” al aire: “Se sintió un fuerte temblor de tierra a lo largo de Chile”. Todos aquellos que han visto un mapa de Chile, saben perfectamente que es la única posibilidad, ya que si algo ocurre a lo ancho, no tiene gracia. Este país austral tiene 4200 Km de largo y ¡tan sólo 177 de ancho!
Y la mejor de todas es la del político chileno que busca motivar a su pueblo después de la tragedia, en medio de fuertes y constantes réplicas de más de 6 grados: “¡Chilenos y chilenas, debemos movernos!”

De nuevo la sabiduría y el ejemplo empiezan en esta humilde parroquia. Prepárense para el fin del mundo y diríjanse inmediatamente a la cajita de limosnas con sus billeteras en la mano para depositar –por adelantado- los aportes correspondientes a los 5 años siguientes, por si acaso alguno de ustedes no llegara a estar en la lista de los elegidos. Recuerden, en el más allá no aceptan nuestra moneda y yo, mientras tanto en el más acá, podré seguir soñando con una piscina propia para nuestra Orden de Misioneros.

Bendiciones,

                        jomonk2

Safe Creative #1004166022127

 

Enlaza al Confesionario †